El precio del posicionamiento web en Chile varía según tres cosas: cuánta competencia tienen los términos que quieres ganar, en qué estado está tu sitio hoy y si la agencia produce el contenido o solo lo planifica. No existe una tarifa de mercado, y quien te da un precio antes de mirar tu sitio está adivinando.
Eso no significa que no puedas estimarlo. Significa que el cálculo se hace al revés de como se suele hacer.
Empieza por cuánto vale tu resultado, no por cuánto cuesta el servicio
La pregunta útil no es "cuánto cobra una agencia SEO" sino "cuánto tendría que traerme para que valga la pena". Ese número lo puedes calcular tú hoy:
- Cuánto vale un cliente nuevo para ti. Ticket promedio por el margen, y si hay recompra, multiplicado por las veces que compra al año.
- Cuántos clientes necesitas al mes para que el fee se pague solo.
- Cuántas visitas hacen falta para conseguirlos, según tu tasa de conversión actual.
Un ejemplo con números redondos: si un cliente te deja $200.000 de margen y tu sitio convierte el 2% de las visitas, cada 100 visitas orgánicas te generan aproximadamente $400.000. Con ese dato ya puedes juzgar cualquier propuesta que te llegue.
Si no sabes tu tasa de conversión, ese es el primer problema a resolver, y es gratis: está en Google Analytics.
Qué hace que un presupuesto suba
La competencia de los términos. Pelear por un término genérico y nacional contra sitios con años de enlaces acumulados es un proyecto largo. Pelear por un término específico o local es mucho más barato, y muchas veces trae clientes más calificados.
El estado técnico del sitio. Un sitio lento, mal estructurado o con problemas de indexación necesita meses de trabajo antes de que el contenido rinda. Si tu sitio está sano, ese tiempo se ahorra.
Quién produce el contenido. Es la variable que más mueve el precio. Una agencia que planifica y tu equipo redacta cuesta bastante menos que una que redacta, edita y publica todo.
Si incluye enlaces. Construir autoridad es trabajo de relaciones, no de software, y por eso es la partida más cara de cualquier propuesta seria.
Modalidades de cobro y cuándo conviene cada una
Fee mensual fijo. Lo habitual y lo más sano para SEO. Da previsibilidad a ambas partes y permite planificar a seis meses, que es el plazo en el que esto se juega.
Proyecto cerrado. Sirve para trabajos acotados —una auditoría técnica, una migración de sitio— pero no para posicionamiento sostenido, que por definición no termina.
Pago por resultados. Suena atractivo y casi siempre termina mal. Nadie controla el algoritmo de Google, así que quien lo ofrece suele compensar el riesgo apuntando a términos fáciles que nadie busca. Que llegues al primer lugar de algo que tiene diez búsquedas al mes no es un resultado.
Tres señales de que te están cobrando de más
- Prometen posiciones específicas en plazos específicos. Nadie puede garantizar eso. Quien lo hace, o no sabe, o apunta a términos sin valor.
- No te muestran el volumen de búsqueda. Si una propuesta no dice cuántas personas buscan al mes los términos que promete, no hay forma de evaluar si el precio tiene sentido.
- El informe mensual habla de tareas, no de posiciones. "Optimizamos 40 metadescripciones" no es un resultado. "Subimos del puesto 18 al 7 en estos tres términos" sí lo es.
Y cuándo no deberías invertir en SEO
Hay tres casos claros:
- Tu mercado no busca en Google. Si vendes algo tan nuevo que nadie lo busca todavía, primero hay que crear la demanda por otros canales.
- Necesitas ventas este mes. El SEO no resuelve urgencias. Para eso está la pauta.
- Tu sitio no convierte. Llevar más visitas a un sitio que no vende multiplica el problema. Arregla la conversión primero, y de paso baja el costo de todo lo demás.
Nosotros publicamos de dónde parte cada servicio para que puedas hacer ese cálculo antes de escribirnos. Y si en el diagnóstico vemos que tu mercado no tiene volumen suficiente, lo decimos ahí mismo: es información que te ahorra plata, aunque nos deje sin el proyecto.